He convivido con el dolor de espalda durante años.
No se trata de una simple molestia: me diagnosticaron dos protrusiones lumbares.
El dolor era constante, y cada pequeño movimiento podía desencadenar punzadas insoportables.
He probado de todo: masajes, analgésicos, estiramientos, posturas extrañas...
A veces funcionaba por algunas horas. Pero luego el dolor volvía..
Una noche, por casualidad, leí sobre este dispositivo.
Al principio era escéptico, después de años de intentos fallidos, es normal serlo.
Pero estaba cansado de sufrir. Y decidí intentarlo.
No esperaba milagros.
Pero después de pocos días... empecé a sentir la diferencia.
Por primera vez después de mucho tiempo, fue la primera vez que no pensé en el dolor.